Homenaje a René Largo Farías

Texto :  Por Jorge Montes

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Queremos saludarte compañero René, camarada Largo. En nombre propio y en el de generaciones de normalistas chillanejos. Están aquí muchos de ellos y todos te acompañan de norte a sur, de mar a cordillera. Por tu partida las Peñas callan, Chillán está de luto y triste el Norte Chico, Vallenar y Domeyko, Freirina y Puerto Huasco. Pero no nos despedimos René Largo Farías. Es cierto que te vas, pero también es cierto que te quedas…

 

Nos conocimos hace ya casi medio siglo, cuando llegaste un día de clases a la Escuela Normal de Chillán. Te vimos venir por un pasillo con tu rostro nortino, chileno de Vallenar, una sonrisa, una figura recia y el alma adolescente. Cumplías 18 años y te habían expulsado de la Normal de Copiapó por ser rebelde. En Chillán, no dejaste de serlo, ni en Santiago ni en México. Donde te conocieron fue tu signo vital en esta tierra.

 

Tenías genio René Largo. Talento de organizador y de artista. Creaste, con tu empuje, una estación de radio en la misma Normal y por primera vez –tal vez la única- tuvimos transmisiones directas desde una sala de clases. Tu voz salía a recorrer la tierra de O´Higgins con su mensaje de cultura y fiesta.

 

Tenías pasta de líder estudiantil, de actor de teatro, locutor de lujo, escritor, articulista, organizador de espectáculos y aventuras terrestres. Siempre eres capitán natural entre tus iguales.

 

Un día entramos a nuestra sala de estudios y estabas trapeando el piso con petróleo a fin de asesarla para todos nosotros. Al ser elegido presidente del Centro de Alumnos celebramos por unanimidad tu jefatura y en seguida, pasamos a disputar con los demás colegios el rey y la reina de aquellas Fiestas de la Primavera.

 

Éramos hinchas de la libertad responsabilizada y nuestro grupo participaba ya en teatros, calles y desfiles populares, a favor de una política de izquierda para Chile.

 

Nos titulamos de maestros rurales con un baile en el gimnasio de madera dorada y cada cual partió, con sus ilusiones, a enseñar a una Escuela perdida en nuestra geografía.

 

Llevabas en la sangre la aventura del arte y de la vida. Una vez me enviaste un pasaje de avión y volé, entonces, hasta tu casa en Antofagasta para estar presente en tu primer casamiento. Luego fuimos, ¿recuerdas?, hasta Iquique haciendo teatro de Sartre como lo hicimos, bajo tu inspiración, en aquella inolvidable gira de fin de curso.

 

Por aquel entonces abrazamos la causa de Marx y Lenin, porque queríamos modificar el mundo y entramos al Partido a fin de terminar con la milenaria injusticia social y con las frustraciones políticas del pueblo.

 

Iniciabas, además, la investigación folklórica, sin saber que tu aporte significaría un impulso nuevo al desarrollo del arte popular.

 

Culminaron nuestros sueños el 70 y entraste, por primera vez, a la Moneda con Allende a fin de hacer cultura para las masas irredentas, como pedía César Godoy Urrutia en todo tiempo. Hasta que el Golpe estalló para atrasar la historia del país y aventar nuestras vidas.

 

Recuerdo verte llegar, una tarde soviética, en medio de la nieve, hasta mi casa con un sarape mexicano que cargaste para mi desde tan lejos.

 

En la URSS te enrolaste en Radio Moscú para llegar a todo Chile, todos los días, vía satélite, con la solidaridad y la esperanza. Hasta que no pudiendo aguantar más el desarraigo retornaste, peleando, al país que más amabas y porque así entendías tu deber patriótico. Aquí te esperaron para apresarte y te relegaron al frío y la lluvia del sur del territorio.

 

Al regresar, de nuevo, con la decisión de los que creen de verdad en su utopía, participaste con alegría clara en la victoria de la democracia.

 

“Chile ríe y canta” continuó siendo tu base operativa, el folklore tu mundo, la vida una batalla.

 

En San Isidro volvimos a encontrarnos con los muchachos del 47, a iniciativa tuya, al término del exilio. En esa época peleabas una jubilación y buscabas trabajo. Vivías necesidades sin perder nunca una de tus virtudes cardinales: la generosidad más legítima y humanista con aquellos que tenían menos.

 

Ahora, hermano nuestro, esperamos respuesta. ¿ Te asesinó para robarte, un rufián nocturno? ¿ O tal vez, porque denunciabas crímenes pasados y otras injusticias blanqueadas, quizás por eso los malvados planearon tu muerte? ¿ Tal vez lo decidieron aquellos que no podían soportar tu vida de auténtico demócrata ? Esperamos justicia por tu muerte. Y tus compañeros chillanejos de todo Chile proponemos que tu biografía sea escrita para hacer justicia por tu vida.

 

Sabemos René Largo Farías que seguirás naciendo en cada sueño, en la canción chilena, en cada victoria de los pobres.

 

Continúa presente, viejo amigo, tu rebelde quehacer revolucionario y de poeta, en cada fiesta donde el pueblo ría y cante hasta después que conquiste la justicia.

 

Continuarás viviendo en cada primavera y con la lluvia, el amor y la alegría. Te vas, es cierto, pero también es cierto que te quedas…

 

Hacemos presente un sentido pésame a tus deudos, a tu familia, aunque nosotros también lo somos y de los más cercanos.

 

Ojalá en el futuro, cuando cambie el mundo y ya no estemos, los hombres lleguen a ser como tú has sido, René Largo Farías.

 

En el Cementerio Parque del Recuerdo

El domingo 18 de octubre de 1992.

 

 

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En los documentos que constituyen el legado de Ciro Edgardo Vargas Mellado, se encontró este discurso de homenaje a

uno de sus amigos –René Largo Farías- con quién estuvieron enhebrando aspiraciones y jornadas comunes.

https://youtu.be/vk1OKOkoYAs

 

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René Gilberto Largo Farías (Huasco2 de febrero de 1928 –Santiago, 15 de octubre de 1992) fue un locutor radial, animador cultural y promotor de las expresiones musicales de raíz folclórica chilena

 

Nacido en Huasco e inscrito en Huasco Bajo el 2 de febrero de 1928, fruto del matrimonio de Luis Gustavo Largo y Juana María Farías.

 

A mediados de 1943, a sus 15 años, fue elegido presidente del Centro de alumnos de la Escuela Normal de Copiapó, dirigiendo la primera huelga de estudiantes normalistas con toma del establecimiento, para defender al profesor de Agricultura José Zuleta, expulsado de esa escuela por su tendencia política comunista.

 

En 1948, comenzó a trabajar como maestro, en la Escuela Nº 1 de la Población Oriente de Antofagasta, a la vez que se iniciaba como locutor y libretista, en la Radio Libertad, de esa misma ciudad.

 

Se casó en Antofagasta el 30 de diciembre de 1950 con María Frachia.

 

En 1958, fue elegido presidente de la Asociación Interamericana de Locutores.

 

En 1963 creó el programa Chile ríe y canta que fue transmitido los días domingos por Radio Minería, dando cabida a artistas como Rolando AlarcónPatricio MannsLos Huasos Quincheros,Los Cuatro CuartosLos ParraLos de SantiagoLas 4 Brujas, entre muchos otros. Chile ríe y canta se transformó en un polo de desarrollo de la música popular chilena de esos años, siendo vitrina de conjuntos como CuncuménCalaucán y Millaray, y artistas como Héctor PavezVioleta ParraVíctor JaraMargot Loyola, entre otros.

 

En 1967 fundó la peña Chile ríe y canta en la casa de Alonso Ovalle 755, que se vino a sumar a otros espacios ya existentes como la peña de Carmen 340 y La Peña de los Parra.

 

Entre 1964 y 1970, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, fue contratado por la CORA (Corporación de la Reforma Agraria), para organizar espectáculos de música, canciones y bailes populares en localidades campesinas y promover solistas y conjuntos que cultivaran el canto tradicional.

 

En 1970, inmediatamente después de asumir como presidente Salvador Allende –en cuyas cuatro campañas René había trabajado– le pidió que se hiciera cargo de la jefatura de radio de la OIR (Oficina de Informaciones y Radiodifusión de la Presidencia de la República), cargo en el que logró que todas las radioemisoras incluyeran en su programación diaria a autores chilenos.

 

En 1973, fue obligado tras el golpe de Estado a exilarse en México, donde tuvo destacados roles en radio y televisión, luego fue invitado a trabajar en Escucha Chile, de Radio Moscú, realizando el programa, rebautizado por él Chile lucha y canta y creando un espacio de diálogo y comunicación, «La Carta», que pronto comenzó a recibir caudales de correspondencia, de compatriotas esparcidos por el mundo y desde el interior de Chile.

 

En 1984 retorna a Chile, para integrarse en las luchas contra la dictadura –junto a Osiel Núñez, ex presidente de la FEUT (Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica del Estado)- fue detenido y expulsado del país, siendo enviado por avión a Buenos Aires; al llegar a Argentina, ambos rechazaron el asilo que les ofrecieron, afirmando que querían regresar a Chile, asumiendo todos los riesgos eso implicada; tan pronto llegaron a Santiago, fueron fletados para Bogotá, donde repitieron lo exigido en Buenos Aires, teniendo divulgación mundial su patriótico proceder; finalmente, la dictadura, derrotada, tuvo que aceptar el regreso de René y Osiel a Chile.

 

Al año siguiente, en 1985, René Largo Farías reabrió la Peña Chile ríe y canta.

 

Fallece el 15 de octubre de 1992 sin recuperar la consiencia, en el Hospital Sótero del Río, tras tres días de agonía, luego de una golpiza sufrida la madrugada del 11 de octubre de 1992 en la comuna de La Florida.

 

Sentencias judiciales tras su muerte

 

El 26 de abril de 2005, la jueza Patricia González, condenó -en primera instancia- a Luis Bahamondes como el responsable de la muerte del folclorista, descartando el móvil político en el asesinato. La magistrada no le atribuyó connotaciones políticas al deceso de Largo Farias, junto con establecer que Bahamondes actuó solo.

Su hermana, Iris Largo, calificó como «insuficiente» la condena, ya a que -a su juicio- «a lo largo del proceso, en varias ocasiones ha quedado claro que no puede haber sido una sola persona la que cometió el crimen».

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Largo_Far%C3%ADas

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