Estorbos por Begoña Zabala Aguirre

Publicado por Begoña Zabala Aguirre 

la sirena de mario dondero

                                                                             Mario Fondero, La sirena

Anoche me dediqué a quemar el propio lastre. Poemas, pensamientos, recortes de periódicos, palabras olvidadas y caducas a lo largo del tiempo. He quemado todo aquello que se había convertido en estorbo sin darme cuenta.
 Que impedía respirar hasta el fondo.

Algunas cartas han sobrevivido al fuego de la chimenea.

Un vez hice akelarre con el vestido de novia y un larguísimo velo de tul virginal que envuelto en llamas danzaba por encima de los rosales y del roble de casa. Fue en Errandosolo proa vasca de roca viva.

Esperé para que mi madre desde la terraza viera la fogata al atardecer,  le debía esa ceremonia. Después eché al agua una alianza de oro.

Con la marea alta floté desnuda mecida por las olas en el mismo sitio de los sueños recurrentes,  cuna de algas y de peñas milenarias.

Ayer evocando aquel fuego y la liviandad de mi cuerpo en el agua, aligeré la carga.

Así, soltando lastre poco a poco, cuando llegue el momento sagrado e inevitable de entregar mis cenizas a la mar o a la tierra, será con lo puesto.

Gozoso es el renacimiento.

El que siento hoy simplemente respirando.

akelarre  bego

Publicado por Begoña Zabala Aguirre 

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *