A LA MANERA DE “QUINCHAMALI”

 

Texto: LEOPOLDO MARTIN RAMOS

PORTADA REV 16

A partir de la imagen de la portada, todo resulta ser una maravillosa artesanía de colores, mensajes cultos, testimonios gráficos que escapan de las linotipias y el sepia, y otros atuendos (dicho en sentido figurado) para alborotar los sentidos con expresiones fotográficas actuales, en una mixtura sorprendente.

¿ Por qué artesanía ? al asociar la imagen que sugieren las   cerámicas características del poblado distante pocos kilómetros al suroeste de Chillán, con la guitarrera como imagen hermosa que trae a la memoria la belleza de una mujer y su alegría de tonada bullanguera, la cual alborota solo con imaginarla sino oírla… cada pieza que sale de las manos hacendosas tienen estructura e historia propias ( la memoria me trae el recuerdo de Domingo Sierra, un periodista gráfico de mis tiempos de adolescente, trabajador notable del diario La Discusión y de la aventura extranjera en el “Plan Chillán”: fotografió las manos y el rostro de una artesana ícono en esos tiempos: Práxedes Caro, amasando la greda negra de una guitarrera de   hermosura exuberante … su testimonio de más de un medio siglo, mantiene la excelencia de su trabajo )

Ninguna pieza de alfarería es igual, por mucho que se copien los modelos … -en las dieciséis ediciones que lleva la revista, cada una de ellas constituye una obra que supera a la anterior- … es que tienen la fuerza interior, el sentimiento y la ambición de liudar la masa con el mayor cariño, como –en el caso de la revista- trabajar la impronta con esfuerzo superior.

“A la manera de Quinchamalí” … una forma de decir, que contenidos y continente tienen una peculiaridad que fija en retina y sentimientos esa sensación de agrado de las cosas buenas y nuevas …

La solapa inicial con la foto de Américo Giusti Muñoz, rinde justificado reconocimiento al aporte de quién puso los cimientos firmes de una trabazón de experiencias, recuerdos, y opiniones de gentes involucradas en las entidades –las Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile- cuyos antecedentes de historia y desarrollo han dado forma fundamental al número 16, segundo semestre de 2016, ISSN 0719-3785; de la Revista “Quinchamalí”, Artes, Letras, Sociedad. El Director, Alejandro Witker, lo define como “sabio y generoso”; y su aserto es preciso, lo que se comprueba por su artículo fundamental: “Maestro Peña: la orquesta como sistema pedagógico” (Pag. 107). Giusti Muñoz, tiene en su acervo de gestor cultural, el cargo de primer vicepresidente de la Fundación de Orquestas Infantiles de Chile.

De Jorge Peña Hen, tres definiciones precisas: “… lo suyo era empujar los límites de la frontera y no ser guardián de muros” (Américo Giusti Muñoz ), “Era un hombre sensible, lleno de ideas traducidas en iniciativas de toda índole que se cumplían por más inalcanzables que pareciesen, gracias a su extraordinario empuje, su capacidad organizativa y sus excepcionales condiciones musicales” ( Nella Camarda Valenza, su esposa ), “ Su convicción es absoluta: el objetivo del hombre aquí es crear para construir una sociedad armoniosa y justa donde los derechos inherentes al ser humano nacen de una actitud de respeto y reconocimiento hacia el otro” ( Juan Cristián Peña Camarda, su hijo).

La valiosa información contenida en los artículos, con ejemplos excelentes de algunas de las quinientas orquestas juveniles e infantiles que diseñan el mapa musical del país, es un homenaje excepcional para la entidad oficial que las cobija al conmemorar quince años de un proceso “que constituye el mayor aporte a la cultura que han realizado los gobiernos democráticos” (como reza el editorial).

El cúmulo de antecedentes aporta, además, una contribución ética de la mejor factura: el mensaje intrínseco, sin ambages, de lo que puede hacerse a favor de la niñez y juventud de la Patria, de su sanidad del cuerpo y del espíritu, desligándolas de las prácticas malsanas y elevando su respeto por el ser humano. Acaso, en esta joya intelectual, inmaterial pero fuertemente vigente, esté la mejor contribución moral de la Revista “ Quinchamalí ”.

Cada “ rincón ” (si pudiesen explicarse así los espacios del texto impreso: portadas, solapas, páginas de un cuché brillante) es utilizado con los artículos plenos de enjundia e información histórica, viñetas de diferentes layas, y mucha, mucha ilustración gráfica… pretendí esculcar su estructura con expectativas non sanctas y ¡albricias! no encontré publicidad comercial … hay, sin duda alguna, la contribución económica de instituciones académicas, municipios, entes culturales y de financiamiento estatal… y esto connota –a mi leal entender- dos circunstancias de buena ventura: la comprensión exacta del aporte cultural que significa el esfuerzo humano del equipo gestor y editor, y la habilidad administrativa del mismo, que hacen posible los recursos de importante monto.

La primera hace notar el respeto de las entidades involucradas por la excelencia de la obra, y la segunda enfatiza la habilidad de manejo y capacidad de gestión del director Alejandro Witker y un equipo importante de colaboradores (expresión literal ), para manifestar un reconocimiento sincero al voluntarismo grande de la gente involucrada en la tremenda empresa que traduce una publicación de formidable contenido, belleza de forma y fuerza emotiva; esta última característica, por los sentimientos que generan los decires de los autores y entrevistados.

Hay mucho material importante agrupado en espacios rotulados Artes, Letras, Sociedad, Cartas de la Aldea; todos con identidad propia para dignificar cada contribución periodística y literaria. Lo medular – inscrito en el espacio “Punto Aparte”, no niega importancia a los otros distintos asuntos, en un volumen de más de doscientas páginas.

Un documento importante transcribió el discurso que demarcó setenta años de lenta materialización de una obra importante: el Teatro Municipal de Chillán, y las expresiones de gratitud del Alcalde Sergio Zarzar Andonie para quienes favorecieron su accionar en relación con la terminación de la obra gruesa del edificio. Documento necesario para hacer constar la historia y sus protagonistas, y fundamentalmente la promesa de nuevos proyectos, que con propiedad la Autoridad fijó como linderos más amplios… “aquí no termina el desafío”, fue su compromiso…

Respecto de este material arrollador que integran las otras secciones de la revista, solamente busco reflexionar sobre dos aspectos: el uno, porque coincidió con lecturas que compartí en una suerte de entrevero de emociones, y el otro, porque me resultó menudo el espacio asignado a un tema que considero de una trascendencia superior:

“ Turismo en Dichato ”: la reseña biográfica de un mecenas ranguelino –Jaime E. Eriz Flores- para bocetar las nuevas opciones turísticas de Dichato … Importante en cuanto a destacar los aspectos de beneficencia humana y los logros profesionales del protagonista ….

Coincidió, en mi pequeña circunstancia, que al recibir la Revista Quinchamalí, estaba inmerso en la lectura de un libro de Rudy Weitzel, periodista chillaneja, centrado en   el tsunami que luego de asolar a Dichato dio paso a una prolongada experiencia ciudadana de exigencias de participación, descontento social, manifestaciones de abusos, aspiraciones y frustraciones … la periodista tradujo el 27F dichatino en un relato dramático de los aconteceres descritos minuto a minuto, y las informaciones sobre las movilizaciones ciudadanas, su clamor, los abusos, contubernios políticos, y la dura manifestación del acontecer de los días siguientes respondiendo la pregunta ¿ por dónde empezamos ? ( “ la vida continúa ”, es el capítulo que facilita el relato ). Un libro necesario de lectura y reflexión, vigente a más de cinco años de su publicación. (Dichato Lo que dejó el mar. Ruby Weitzel P. Primera edición octubre 2011. Consejo de la cultura y las artes, premio proyecto creación literaria DICHATO, LO QUE NOS DEJO EL MAR. CRÓNICA DE UNA CATÁSTROFE ANUNCIADA Y UNA LECCIÓN POR APRENDER )

Revista Quinchamalí recoge la fotografía de una escultura diseñada a la manera del arte chatarra ( el que se hace con elementos metálicos de desecho, o escoria que deja el mineral de hierro ) me hice una pregunta que no encontró respuesta: ¿ habrá discurrido el artista en el mítico pelícano como manifestación de su sentido esotérico –símbolo de la beneficencia- o como la expresión más auténtica del tsunami con el recuerdo de los desechos materiales de la catástrofe ? . La obra pertenece al artista Américo Becerra y el mecenazgo a Jaime Eriz Flores. La viñeta expresa: “ El Anfitrión de Dichato”. Pelícano cuya cabeza indica la altura que alcanzó el tsunami del 27 de febrero de 2010, cuatro metros y medio desde la calle y siete metros al nivel del mar”,

“ Quinchamalí: Presencia Territorial / Prosigue instalación de Quinchamalí en la geografía nacional ”. Los testimonios gráficos de las visitas del Director de la Revista a Municipios involucrados en el reportaje a las orquestas infantiles y juveniles, y de los nuevos actores culturales que representan las últimas adquisiciones de compromisos –son ya ciento dieciséis amigos- constituyen muestras estimulantes para valuar una acción absolutamente trascendente: incorporar la territorialidad nacional a los afanes de quitarle protagonismo al centralismo a trueque de una mayor intervención, concertada y pujante, de la provincia (entendiendo ésta como la extensión grande de un conglomerado de constructores de patria “ sin el ruido de los grandes medios”, así descrito en el texto que da cuenta de estas actividades ).

Empero, me quedó la sensación que se escatimó espacio para desplegar arrumacos a una idea –ya con cuerpo sólido- que apunta a una causa noble: “ intercambiar publicaciones y concertar acciones ” …

Pudiera ser la respetuosa actitud de acariciar las iniciativas propias con la sana prudencia que aleja las egolatrías… sin embargo, cuando éstas son significativas y tienen consecuencias importantes, las alabanzas suelen resultar buena levadura para macerar los afanes … ¡ una tarea que pudiera ser materia de reflexión colectiva es la discusión en detalle del proyecto de ley que crea el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio ! … luego de aprobarse en general el Proyecto, por la unanimidad de los Senadores, se inicia el debate en particular del articulado, donde están los aspectos de estructura regional, descentralización y las atribuciones y jerarquías entre Seremis, directores regionales y los consejos que tendrán que determinar las políticas culturales de sus respectivas zonas.

Pudieran –los amigos de Quinchamalí- aportar sus valiosas apreciaciones y sugerencias para enriquecer tan importantes decisiones parlamentarias.

Leopoldo Martin Ramos

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