LO QUE CUENTA BACHELET por ARTURO NAVARRO C.

TEXTO:  ARTURO NAVARRO C.

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Con diligencia, una de las creaciones post CNCA, el Observatorio de Políticas Culturales, dio a conocer en redes sociales los cuatro párrafos que ocupó la cultura en la Cuenta 2017 de la Presidenta Michelle Bachelet. Esta vez, no quedó la sensación de que faltaron aspectos relevantes, sino, por el contrario, que lo expresado ocupó un lugar coherente y proporcional a la magnitud y talante del discurso presidencial. Fue su octavo discurso, como recordó la autora y por tanto prioriza aquellos logros donde está más puesto su corazón.

Por ello, también en cultura hubo un cierto aire de final, de ir cerrando etapas para dejar paso a una nueva fase, que, por cierto, no se ha dibujado completamente aún.

Era imperioso destacar la inauguración de centros culturales municipales -como Tomé, Villarrica y Lo Barnechea- que están clausurando la política de impulsar este tipo de espacios en las comunas, ahora, menores de cincuenta mil habitantes. No lo dice pero es evidente que la tarea que deja es ver como es posible financiarlos en el futuro, ojalá -para que este proceso sea estable- mediante corporaciones culturales ajenas a la voluntad del Alcalde en ejercicio y una institucionalidad nacional capaz de conocerlos y allegar aportes privados a este empeño.

Para que no sea lo mismo que la otra obra señalada: el Centro de Arte Contemporáneo de Cerrillos, que debió lanzarse sólo con aportes públicos interministeriales como la generosidad del Ministerio de Vivienda y los presupuestos relacionados del CNCA. Siendo una señal potente hacia las artes visuales pero un esfuerzo difícil de abordar sólo con dineros gubernamentales. Un logro en gestión pero complejo de reproducir en otras áreas.

Podría decirse que un caso similar respecto de las artes escénicas, sería el nuevo teatro del GAM, identificado como su segunda etapa, pero que responde a un estructura institucional completamente diferente, como es una corporación privada sin fines de lucro a la cuál se le exige obtener recursos privados. Al respecto, sería interesante para sus ejecutivos considerar el excelente estudio de Karen Connolly expuesto el lunes de esta misma semana, cuando asumió como Académica de Número de la Academia de Bellas Artes  y que se refiere al teatro Musical de Broadway, unos de los géneros que siempre se consideró como uno de los que podían tributar a esa exigencia de autofinanciamiento.

La Biblioteca regional de Coquimbo es un compromiso anunciado por la Presidenta Michelle Bachelet el 21 de mayo de 2014, cuando expresó la voluntad del gobierno de construir bibliotecas regionales en todas las zonas en que no se disponga de una. Programada para el último trimestre de 2017, en La Serena, busca convertirse en un centro cultural para la región. Comenzó a levantarse en mayo de 2016, con la supervisión técnica de la Dirección de Arquitectura del MOP.  Se ubica en el terreno contiguo a la Casa de Las Palmeras, residencia de la Premio Nobel Gabriela Mistral, en la Avenida Francisco de Aguirre. El monto total del proyecto es de nueve mil millones de pesos. La construcción será de 4 pisos y 1 subterráneo, con una superficie de 5.592 m². Albergará cerca de 33 mil libros y entre sus espacios tendrá salas de literatura, infantil, juvenil, de adulto mayor y de autores regionales. También contará con el laboratorio regional del programa Biblioredes, un auditorio, sala de conferencias y de exposiciones y estacionamientos.

Culminando un programa nacido el primer año de la Presidencia de Ricardo Lagos, Bachelet destacó la notable cifra de un millón ochocientos mil personas que visitaron los diferentes sitio patrimoniales el 28 de mayo, en una tradición, que implica que el último domingo del mes de mayo  se produce esta verdadera fiebre por conocer espacios con tradición y relatos atractivos. Para darse una idea de magnitud de los participantes, es el equivalente los visitantes del CCEM más el GAM en todo un año. Sólo es posible pensar que la cifra siga creciendo y -ojalá- siga siendo usada para «presentar» nuevas adquisiciones como fue esta vez la inauguración del remodelado Palacio Cousiño.

También destacó la Presidenta la expansión de festivales a lo largo del país, relevando aquellos de Antofagasta, en febrero de 2017, con elevada presencia de artistas locales y el Pablo de Rocka, de Talca, iniciativa del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y su Red Nacional de Festivales del programa Escuelas de Rock y Música Popular. Participaron diez bandas y solistas del país, más Los Jaivas, el 26 de noviembre de 2016.

Finalmente, el Mensaje recordó la Ley que crea el Ministerio de las Culturas, que debiera ser aprobado por el Congreso antes del 11 de marzo de 2018, fecha de término de su gobierno.

Otras áreas del Discurso intersectaron a la cultura, en lo inmediato el proyecto de matrimonio igualitario o el reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas. A mediano plazo, la nueva estructura del Metro de Santiago, que se desplaza hacia el norte de la ciudad para desahogar la línea uno, tendrá como resultado, la incorporación de nuevos públicos de comunas hasta ahora desatendidas que quedarán más cerca de centros culturales como aquellos del entorno de la Quinta Normal, el CCEM, el CA660, disputando la privilegiada ubicación de aquellos que son tributarios de la línea 1 como el GAM y el CCPLM.

Sin duda, un contenido cultural profundo tiene la mirada histórica de la Presidenta: «Hace poco más de tres años abrimos las puertas a nuevas esperanzas. Tomamos la bandera que, de mano en mano, llegó hasta las nuestras. La bandera de O’Higgins. La bandera de Aguirre Cerda, Frei Montalva y Allende. La bandera de Chile. No ha sido el empeño de una persona, ni siquiera el de algunas personas, sino el de todo un país que decidió mirar de frente el rostro de la desigualdad y decir: sí, podemos cambiar».

Del Libertador se puede recordar que en su gobierno tuvo especial relevancia la construcción de escuelas primarias, la reapertura del Instituto Nacional y la Biblioteca Nacional. De Aguirre Cerda, su pasión por la educación reflejado en el «Gobernar es educar». De Frei Montalva, la incorporación de campesinos y pobladores al disfrute de la cultura mediante la promoción popular, y de Allende su entusiasmo por nutrir al pueblo de lecturas mediante la emblemática editora nacional Quimantú y sus gigantescos tirajes de libros a muy bajo precio.

Pero, la Presidenta no se quedó allí, sino que arengó a seguir con los cambios iniciados teniendo como requisito la unidad de quienes los respaldan.

En cultura, al menos, no parece haber dos opiniones.

Publicado por ARTURO NAVARRO en  junio 01, 2017

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