UNA DISTANCIA ENORME…¡ COMO DE LA TIERRA A LA LUNA ! … (Gente de Radio Nº 4)

Texto:  LIBRO “GENTE DE RADIO”

UNA DISTANCIA ENORME…¡

COMO DE LA TIERRA A LA LUNA ! …

(Gente de Radio Nº 4) Las diferencias de la Radio antigua con la actual … anécdotas de un radioteatro artesanal … la primera visita de Ramón Vinay a su tierra chillanense, y la entrevista de Ciro Vargas Mellado …

LEOPOLDO.- En nuestra conversación con el periodista Ciro Vargas Mellado se reconocen, ya, notorias diferencias de cincuenta años de la radio antigua y la existente a la fecha. Por ejemplo, en esos tiempos, mientras la música selecta era difundida solamente en la fecha de Semana Santa -por lo menos era así en la provincia, para la ciudad de los chillanenses-, en la actualidad hay radios que dedican toda su programación a este tipo de música…

¿Qué otras características encuentra usted fundamentalmente diferentes entre la radio de sus comienzos y la que actualmente escucha?

CIRO VARGAS.- Bueno, en realidad es una distancia enorme, ¿no es cierto …? ¡Como de la tierra a la luna …! Lo que hacíamos en esa época era muy diferente. Por ejemplo –lo cuento como una referencia anecdótica-, el radioteatro que nosotros hacíamos en esa época, lo hacíamos muy artesanalmente…, provocando los sonidos y tratando de conseguir ecos con instalaciones muy especiales de los modestos equipos que se disponía en esa época: un par de micrófonos y unos parlantes grandes ¡Qué sé yo…! …entonces, era todo muy …, muy distinto.

El periodismo no tenía otra expresión que la del aficionado que leía un trozo de diario o que por su cuenta redactaba algo y lo leía ante el micrófono.

Eran pocas las personas que se dedicaban al trabajo radial. Las voces femeninas eran muy escasas… eran casi puros varones los que trabajaban en las emisoras, y había que instalarse frente a los micrófonos en el estudio y con mucha prudencia y mucho cuidado, preocuparse de cumplir de mejor manera la tarea.

LEOPOLDO.-   En esas circunstancias, los programas del tipo de un panel de conversación, en el cual intervienen dos o tres personas dialogando o discutiendo sobre un tema específico, ¿estaban ausentes en la parrilla radial?

CIRO VARGAS.- AsÍ es, estaban realmente ausentes. Se producía en forma circunstancial, solamente, una conversación de algún personaje con el locutor al cual le correspondía atender el espacio determinado previamente.

En el caso específico mío, por ejemplo, me tocó atender la primera visita que Ramón Vinay hizo a Chillán. Ya en años muy, muy lejanos, fue cuando apareció por primera vez allá, en Chillán.

Tuve la alegría, el honor, la satisfacción, el orgullo, que fuese yo el que lo entrevistara…ante el micrófono. Hasta una foto quedó por ahí conservando esa imagen. Era una misión enorme, próximo a la estrella, y además con ese encanto, esa simpatía de Ramón Vinay, que en su primera visita cautivó la ciudad.

Y salimos nosotros, con unos cordones de audio desde el estudio de la radio hacia la calle, para recibir la llegada de Ramón Vinay   quien avanzaba por la mitad de la calle, acompañado de mucha gente, y en un carro donde le acompañaban también el director de la radio, el propietario Alfonso Lagos y otras autoridades…

Fue toda una fiesta…, Se detuvo allí frente al edificio del diario y radio “La Discusión”, lo hicimos ingresar al estudio, y allí se produjo esta entrevista que -como digo-, se producía en forma muy artesanal, pero con una pasión y un fervor muy particular.

LEOPOLDO.- ¿Qué alcance tenía la radio en ese momento…? …alcance, en términos de la extensión de la onda en el aire, pero geográficamente … ¿alcanzaba a cubrir toda la provincia de Ñuble, o fuera de ella y cuánta distancia hacia el norte y hacia el sur…? Estoy pensando en la entrevista que usted le hizo a Ramón Vinay… ¿cuántos auditores pudieron escucharla …?

CIRO VARGAS.- Yo creo que la gente de Chillán, específicamente; porque la onda no sobrepasaba mucho más allá.

Creo yo que la potencia de la radio alcanzaba a los límites de la ciudad de Chillán, apenas a unas ciudades próximas de la zona rural, San Carlos, a lo mejor…, no era mucho lo que alcanzaba, pese a que se contaba con una antena que era muy alta, altísima, que nos llamaba mucho la atención y que había que estarla cuidando día y noche. Pero para eso había, desde luego, personal encargado especialmente.

Y en aquella oportunidad, también, otra de las hazañas que se hizo fue que se transmitió el recital que hizo Ramón Vinay en el Teatro Central, de Chillán y nosotros pudimos transmitir ese concierto. Colocamos unos parlantes fuera del teatro, donde se juntó numerosa gente en la calle.

Recordando la rivalidad que había entre Radio La Discusión con la Radio Ñuble, que era la otra emisora de la ciudad, la visita de Ramón Vinay la superó extraordinariamente. Logramos por primera vez en la historia de la radiotelefonía de Chillán…, logramos que Radio Ñuble aceptara integrar cadena con nosotros, que éramos – como quien dice- los dueños de la transmisión.

Ellos también transmitieron el excelente recital … ¡Claro, porque era una verdadera fiesta para Chillán recibir a un Hijo Ilustre como lo fue Ramón Vinay…! Constituyó toda una fiesta a la cual nos sumamos todos con mucha alegría.

 

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