CUANDO La actividad nocturna desapareció… LIBRO  (GENTE DE RADIO Nº 16)

Texto:  LIBRO  (GENTE DE RADIO Nº 16)

 

CUANDO La actividad nocturna desapareció y la característica vida de la noche santiaguina quedó en el pasado. La visión femenina de la actividad radial de Ciro Vargas, por su esposa Sonia Roa Mena… destaca el eslogan del programa nocturno: “Nosotros somos la voz de los que no tienen voz” … Sonia cuenta sus inicios en la actividad teatral.

(GENTE DE RADIO Nº 16) LEOPOLDO.- Una nueva jornada del programa “Gente de Radio”… esta vez el periodista Ciro Vargas Mellado viene con el refuerzo de su linda dama a conversar sobre su experiencia radial.

 El tema que propongo, Ciro, es abordar algunos aspectos de tu actividad en la Radio Chilena… Así es que, para lograr el aporte de Sonia Roa Mena -esposa de Ciro Vargas-, enfoquemos el tema en esa actividad… Creo que en la conversación anterior decías que estuviste trabajando más o menos diez años en Radio Chilena…

 CIRO VARGAS.- No…, hay una confusión ahí… diez años estuve en el Diario Última Hora, que ha sido el tiempo más largo que trabajé acá en Santiago en algún medio de comunicación. En Radio Portales estuve siete y en la Radio Chilena estuve tres años… Eso fue con posterioridad al golpe de Estado.

 LEOPOLDO.- ¡Ah!, luego del once de septiembre de mil novecientos setenta y tres y allí ¿estabas solamente con la actividad radial en Radio Chilena o también había alguna actividad periodística en algún diario?

 CIRO VARGAS.- Exclusivamente radial… Ahí en la “Radio Chilena” estuve trabajando nada más que en la Emisora… no compartí, como en otras oportunidades, mi actividad periodística con algún medio escrito…

 LEOPOLDO.- Sonia, ¿cómo era tu vida en Santiago, en ese tiempo en que Ciro trabajaba en Radio Chilena?

 SONIA ROA.- Era bastante dura, al menos para mí, y también para él… y con mucho temor, porque él trabajaba –hay que recordar que Radio Chilena era del Arzobispado y Cirito llegó a trabajar allí y el programa de él cerraba la audición- hasta muy tarde… O sea, significaba que él terminaba como a las doce de la noche.

 Bueno, y estamos hablando del setenta y cuatro, fines del setenta y tres… tiempo en el cual había un poco de temor en la calle, y como que más adelante, también, el trabajo en la Radio Chilena…, eso causó nuestra partida al extranjero…

 LEOPOLDO.- Para hablar de los horarios, en primer término, en ese lapso ¿estábamos con “toque de queda”, todavía?

 SONIA ROA.- No. Ya se había levantado el “toque de queda”…

 LEOPOLDO.- Se podía circular sin problemas, después de la medianoche, entonces…

 CIRO VARGAS.- Tanto como “sin problemas”, no… porque todos éramos un poco sospechosos… si… por transitar de noche… así es que era muy poco frecuente que hubiera alguna actividad con posterioridad a las doce de la noche. La actividad nocturna desapareció y la característica vida de la noche santiaguina quedó en el pasado.

 Sobre todo en el ámbito periodístico, tú sabes que siempre fue una tradición que los periodistas vivían muy bien de noche y en esta oportunidad los negocios nocturnos se cerraron. Se terminaba temprano la actividad y así fue como se perdió la vida nocturna de Santiago.

LEOPOLDO.- ¿Tu experiencia en esas fechas, Sonia, cuál fue ?

SONIA ROA.- Bueno, yo en esa fecha trabajaba en el Ministerio de Salud… Era Secretaria de la Oficina de Personal del Ministerio de Salud. Llegaba temprano… llegaba a las seis de la tarde a la casa… era la hora en la cual Cirito ya estaba trabajando, estaba preparando su programa.

Para mí, si tú me preguntas sobre la actividad en Radio Chilena, te diría que Ciro cumplió una linda jornada… Fue difícil, fue peligrosa, pero fue… yo creo que fue una actividad que lo llenó mucho porque allí –como seguramente te va a relatar- hizo cosas muy hermosas, con participación, incluso, de la gente… La gente escuchaba mucho el programa en la noche… y que te cuente, también, que hasta trabajó con los presos de la Cárcel Pública…

CIRO VARGAS.- Si, efectivamente, como dice Sonia, una de las actividades que realizamos a través de la radio fueron programas con la participación de presos y los invitamos a escribir, por ejemplo, y uno de los reos –creo que lo recordamos, ya- obtuvo un premio en el concurso literario que abrimos a través del programa.

SONIA ROA.- Habría que hacer hincapié en que no era que los presos fueran para allá, para la radio… Lo que pasaba es que el programa se escuchaba porque tenía mucha sintonía de la emisora…

CIRO VARGAS.- Sin duda, los presos no salían de su celda para realizar alguna actividad en la radio… no, era, simplemente, que a través de la radio ellos estaban participando en todo…

LEOPOLDO.- Pero en esta relación… la persona que estaba detenida… ¿enviaba sus textos a la radio o en algún instante tú, Ciro, como parte del programa “La Noche Chilena”, ibas hasta la Cárcel a entrevistar a algunos de los reos?

CIRO VARGAS.- Si, en una oportunidad así lo hicimos. Fuimos hasta la Cárcel a conversar con más de uno de los reos… pero la mayoría de los trabajos que recibimos de ellos, eran desde luego, enviados desde su lugar de reclusión hasta los estudios de la emisora…

Manuscritos, y a veces difíciles de leer… pero, era el aporte de ellos… su experiencia como presos y que estaban vibrando con lo que ocurría afuera y que la radio les hacía conocer… Así es que ése era el contacto, el vínculo que teníamos con algunos de los presos…

LEOPOLDO.- Sonia, tú estabas en tu casa mientras Ciro realizaba su programa… tengo entendido, todas las noches… Él nos contó en una entrevista anterior, que había actividad teatral y que tú habías vuelto a Chillán, en más de alguna ocasión, participando en algunas obras de teatro que dirigió Enrique Gajardo …

SONIA ROA.- Bueno, contestando tu primera pregunta… sí, estaba en casa, como te dije anteriormente, yo regresaba a las seis de la tarde a mi casa y quiero recordar también que el programa que Ciro tenía con otro de sus compañeros –que era Marcelo Zúñiga- se llamaba “La Noche Chilena”… el programa… Pero especialmente, decían: “Nosotros somos la voz de los que no tienen voz”… No gustó en algunos círculos políticos de aquella época, y de ahí fue, como te decía, el peligro que significaba para más adelante, la gran sintonía que iba tomando el programa de Ciro…

Y respecto a mi labor teatral, sí… cuando nosotros nos casamos el año sesenta y cuatro, el sesenta y cinco me conoció Enrique Gajardo Velásquez, aquí en Santiago… chillanejo.., pero yo no había tenido la oportunidad de conocerlo… y él me invitó a participar en las actividades teatrales que tenía dentro de un Grupo… y que fue una experiencia maravillosa…

 

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