DIÁLOGOS CIUDADANOS

Texto  LEOPOLDO MARTIN RAMOS

DIÁLOGOS CIUDADANOS

Recibí una convocatoria formidable: La Asociación Nacional de Periodistas Eméritos (ANPE), en el marco de la celebración de su 75° aniversario, la formula para participar en Diálogos Ciudadanos.

Permítanme acomodar mis bártulos para integrar mi aporte a la conversación.

Los trastos que me invalidan son varios, pero el peor es mi sordera, la auténtica y legítima; la incapacidad de oír, por años de uso de mis oídos… La mía no es la sordera espuria, aquella que describe el dicho popular “ no hay peor sordo, que aquel que no quiere oír” … esos sordos de pacotilla no sólo son irresponsables, sino bastardos rayanos con la criminalidad; “ hacer oídos sordos” son prácticas cotidianas de hipócritas y malandrines…

Los bártulos que llevo al convite son una tortilla de rescoldo, amasada por gente humilde y cocida en el fogón de una buhardilla modesta, dos condiciones para impregnarla de amor y generosidad … y un “ viejo mate de plata”, para tener presente experiencias, las malas y las buenas, a las cuales corresponde agradecer por sus lecciones … a la manera de Luis Martínez Serrano, el autor de una canción que viene a cuento: “ Mil recuerdos dormidos / Despertaste en mi alma, / Que hoy evocan las horas / Que otro tiempo vivió.”

En el ruedo que conforma el convite, haré circular la tortilla, por el lado del corazón para facilitar su tránsito en el contorno de la audiencia, y con el recado de sacar un trozo para degustar su ternura; advertidos que el tamaño ha de ser ajustado a las apetencias y con el cuidado de dejar trozos para el compañero, todos compartiendo la merienda en la hora y según la edad del contertulio…

Ofreceré cebar el mate para iniciar el diálogo… así, libando la yerba buena, las ideas resultarán generosas y plenas de solidaridad…

Advierto que mi sordera y ceguera en ciernes, no son obstáculos para enhebrar quimeras… pudiera, incluso, soñar como el Viejo aquel –el de la estrella alcanzar- para preguntarle cuál sería su experiencia … Acordarme del magnífico Loco de la Mancha, y su consejo vino en tropel al recuerdo:

“ Amar, la pureza sin par / Buscar la verdad del error / Vivir con los brazos abiertos / Creer en un mundo mejor.”

Marco la idea fundamental: “ Creer en un mundo mejor”…

Sin el optimismo de que siempre hay algo mejor que lo actual, que el mañana supera el ayer, no hay sueño noble sino convulsión, agitación violenta, pesadilla, frustración…

( Comenzamos bien… dije para mis adentros )

Firman la Convocatoria, Juan López Baldomá y Marcial Campos Maza, una dupla de ideas nobles y acciones enjundiosas, involucrados en una actividad importante identificada como: #ChileDemocraciaParticipativa

con dos preguntas formidables :

¿ Qué Constitución queremos para Chile ?

¿ Qué País soñamos ?

“ Iniciaremos –reza la Propuesta- un proceso abierto de Diálogos Ciudadanos desde el Periodismo, el Derecho a la Información y el rol de la Comunicación para el Desarrollo, encuentro al cual están todos (as) invitados /as) a debatir desde la perspectiva de la Democracia Participativa.”

( Anoto, para meter bazas cuando se busquen las respuestas. No olvido las intenciones de la Convocatoria: )

“ Pretendemos que a partir de esta Primera Convención Ciudadana por una Constitución con Democracia Participativa, generar un documento base que se enriquezca en el proceso de la Nueva Constitución, desde la Democracia Participativa, dando inicio a un Chile que garantice Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), en el contexto de recuperación de nuestras riquezas minerales, acuíferas o cualquier otra que sea estratégica para la calidad de vida y el desarrollo de nuestros habitantes. ”

Caminé con destino al Teatro Camilo Henríquez (Amunátegui 31, Santiago Centro). Portaba en mis alforjas unos sueños para compartir… en el camino me topé con situaciones que me atosigaron; capturé algunas para exhibirlas como brutales, injuriosas, de atrocidades y malquerencias … Cometí el error de aprehenderlas con repulsa …

Rompieron mis alforjas, y los sueños cayeron en desbandada por las Alamedas que, esta vez, desoyeron al líder de ayer: siguieron sin abrirse, cerradas para el Hombre Libre.

Mi obstinación no reconoce linderos… volveré a mi buhardilla, a enhebrar de nuevo los anhelos, engrandecidos en la cantera de los Hombres y Mujeres Nobles, para participar en un nuevo encuentro y derramar allí ilusiones y fantasías; acaso alguna de las cuales pudiesen tener asidero cierto en el debate altruista a la ANPE, Asociación Nacional de Periodistas Eméritos.

Leopoldo Martin Ramos

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