SITUACIONES QUE CONMUEVEN Y PERTURBAN…

Texto: Leopoldo Martin Ramos

SITUACIONES QUE CONMUEVEN Y PERTURBAN…

Fue una tarde soleada… los ánimos, trabajando la espera de la media noche, para manifestar alegrías o frustraciones, según la carga emotiva del parroquiano que circulaba por la Plaza Italia, Plaza Baquedano o Plaza Dignidad… cualesquiera fuera el nombre que respondiera más legítimamente con sus vivencias de los últimos días del 2019…

Pasadas las seis, comenzaron a llegar los integrantes de una muchedumbre que se contaría en diez mil almas, a eso de la medianoche a la Plaza aquella, donde hubo alegría bullanguera, pirotecnia ilegal, ausencia notoria de Fuerzas Especiales de Carabineros, abrazos entusiastas, cantos y bailes en una convivencia que tuvo matices amables y dicharacheros…

Cerca, de ese lugar, también hubo escaramuzas del grupo de “La Primera Línea” con sus contendientes de siempre, y en esas cuadras no podían estar ausentes los elementos de ataque de aquellos y los disuasorios de las Fuerzas de Orden…

Este relato parece insulso e intrascendente por describir una situación almibarada y de buena convivencia humana, factible de equiparar con una aglomeración normal y corriente en las ocasiones de “un cambio de folio”… como solía mentarse en el periodismo del tiempo de las linotipias, a la noche del Año Nuevo…

En la tarde, antes de las 18:00 horas del último día del Año Viejo (2019)… una decena de mocetones intentaron derribar la estatua ecuestre del General Baquedano, con mazos y cuerdas que no lograron favorecer el objetivo. Y los jóvenes, audaces gestores de un intento fallido, se retiraron cohibidos, con rabia de frustración y resabios de inútiles ….

“Ningún miserable paco cercano”, fue uno los muchos mensajes que recogió Twitter, en ese instante, para denostar la ausencia de vigilancia policial en ese momento. Acaso fue el de más suave de los reproches que hizo aflorar la desconfianza en lo que pareció ser una estrategia para mostrar la iniquidad de los “Protestantes de la Plaza Baquedano”…

«¿Estos son los manifestantes que quieren?» habría sido la frase del reconcomio que no logró propalarse por falta del motivo que justificara la lesa actitud en desarrollo.

Los mocetones en cuestión, hicieron empeño a fuerza de martillear las pezuñas del caballo metálico, para erradicarlo de las trabas del anclaje a la mole de cemento… Amarraron la figura del General, con cuerdas que no lograron voltearlo… todo un esfuerzo perdido para quienes pretendían ser los protagonistas importantes de un hecho espectacular. Un trabajo inconcluso que pudiera, tener otra acción posterior para demostrar que la persistencia, logra horadar la piedra…

Sin ser, necesariamente los mismos hombres de la faena, hace unos días ( 25 Noviembre ) – para el juicio de Catrillanca- un grupo de manifestantes pretendió, con cuerdas de gruesa urdimbre, voltear la figura del Conquistador español, que se encuentra en la Plaza de Armas de Santiago… también una figura ecuestre, de metal y cemento… empero, en esa ocasión, los Carabineros aparecieron en breve tiempo, abortando la intención de los manifestantes…

Varias situaciones generó la aventura:

  • Se perdió la oportunidad de una ocasión importante para hacer alarde de audacia, violencia cultural, y refrendar la capacidad de dañar la infraestructura pública.

  • La Municipalidad queda en situación de anticipar los hechos, y optar por una de las sugerencias que maneja: cambiar el monumento a un sitio diferente del actual …

  • El intento de voltear a Baquedano se convierte en una mala anécdota, porque la movilización social pierde fuerza o cambia sus esquemas de actividad.

La pregunta capciosa: ¿ Qué habría sucedido, si la tarea propuesta hubiese tenido éxito ?

¿ Qué mérito poner en valor, habría logrado conseguir el hecho de hacer caer de su sitial al General Baquedano y su fiel Caballo “Diamante” ?

¿ Triunfo de la Dignidad a trueque de una Indignidad ?

¿ A quién se lesionaría más durante la indignidad de un torpe acto de barbarie y de lesa cultura ?

Si, la indignidad; que traduce un acto que lesiona el alma de nuestra identidad… Los monumentos tienen alma…

Apuesto a esta idea, porque creo que los monumentos, cualesquiera hayan sido los motivos de erigirse; las conductas, circunstancias o gentes que representan; la belleza intrínseca del mensaje que el artista impregnó en su creación y construcción; eso, y mucho más, trascienden la mera exposición pública del arte.

Los monumentos tienen alma… y esta se maltrata, se rompe, se aniquila, se devasta con cada gesto, actitud, y material que la embadurna…

Empero, ese es un alegato, que bien merece unas cuartillas que habré de escribir algún día…

Una radio en provincia, saludó la llegada del 2020, con el Himno Nacional adicionado de una estrofa, retirada de su uso por razones de sana convivencia… la emisora se excusó: “ Es un error inexcusable que nos avergüenza, porque sabemos el dolor que debe haber causado en muchos auditores y porque en nada ayuda a crear un clima de mayor comprensión y dialogo en los momentos que estamos viviendo”.

Vana explicación para un exabrupto tan desmedido.

La despedida del “Año Viejo” y el comienzo del “Nuevo Año”, aportaron situaciones que no sólo conmueven, sino perturban, por lo extemporáneas y falta de juicio …

 

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