DE MONTURAS NOBLES Y CABALLOS APOCALÍPTICOS

Texto: LEOPOLDO MARTIN RAMOS

DE MONTURAS NOBLES Y CABALLOS APOCALÍPTICOS

 

Mi dilecto amigo Julio Utreras Rojas, Docente de excelencia, comprometido con sus Discípulos, para sostener la orientación adecuada; subió a su página de Facebook ( 8 enero 2020 ) la foto que ilustra estas cuartillas. Suya es la calificación exacta de los hechos y las circunstancias; el verbo correcto y, gracias a su especial sensibilidad artística, la selección de la imagen – no en vano ostenta el Premio Municipal de Arte, de la ciudad de Chillán – .

Agregó una leyenda que es una denuncia potente: “Rabia, pena, tristeza de ver caballos forzados a llevar armaduras denigrantes ”.

Su mensaje taladra hondo.

Y, por eso, el comentario justo a su denuncia, es el de la Estudiante Francisca Pacheco: “¡ Totalmente de acuerdo con usted, Profe !”

Acostumbro a visitar una amiga que en sus simpáticas anécdotas recuerda reiteradamente a su Padre; varón que sirvió en el Cuerpo de Carabineros durante las primeras décadas del siglo pasado, y se retiró de su trabajo como Oficial Mayor al mediodía del 1900.

Con frecuencia, ella rememora los días difíciles del invierno en Lonquimay, con la nieve hasta la barriga de la noble Montura de su Progenitor , y los inviernos duros de la provincia de Arauco, antes de domiciliarse en Chillán.

¿ A cuento de qué estas referencias?

El clamor duro propalado por Julio, producto de la visión turbadora de Hombres y Caballos enfundados en “denigrantes armaduras”, me hizo “ equiparar ” la imagen del Hombre aquel, que conocí a través del relato idealizado de su hija, contrastado con la visión actual del Hombre y su Montura apocalíptica en la   fotografía captada en Concepción, que violenta los sentidos y exacerba el espíritu; más aún cuando se revisa las imágenes de Google, y la escena se repite en otros lugares del país …

En días recientes, observé en la televisión una de las tantas declaraciones públicas del Ministro del Interior y Seguridad Pública, quién habló franqueado por un alto Oficial de Carabineros. El lenguaje que usó el Secretario de Estado, lejos de ser apaciguador, hizo notoria la rigurosidad de la ley y anticipó castigos a estudiantes y pobladores a incorporar en sendos proyectos de ley que los involucran. Acto seguido, hubo una breve intervención del Oficial uniformado, quién prometió responder a los futuros actos de protesta “equiparando las fuerzas ”.

¿ Justificación del uso de mayor energía ?

En los primeros días del “ estallido social ” las oficinas bancarias cercanas a la Av. Bernardo O´Higgins – la Alameda que todavía espera al Hombre Libre – aparecieron con sus mamparas y ventanales recubiertas de maderos que sólo dejaban espacio a estrechas puertas disponibles para la atención del público; unos graffitis pequeños y dispersos, mostraban su rechazo agresivo contra la “YUTA”…

( Según El Mercurio, YUTA es una palabra de origen italiano “giusta”, que se refiere a la persona que lleva a alguien a la justicia. En Argentina alude a la persona que se encarga del orden y el cumplimiento de las leyes, por lo que, en el caso de Chile, se refiere a los Carabineros )

Uno de esos textos llamó mi atención: “ Sr. Carabinero, usted no tiene criterio ”… Me pareció caricaturesco el respeto de la frase y el trato amable del reproche.

Dos días después , necesité pasar por el mismo sitio buscando una farmacia no maltratada por la multitud. Sobre los maderos en que estaba el texto amable, ahora habían gruesas manchas de pintura negra, borrándolo, y nuevas frases con injurias y groserías… así el trato afable, desde un sitial de consideración, pasó a la espuria manifestación de una repulsa inusitada.

La fuerza de la calle, que suele ser brutal cuando emana de gente irascible, sin conductores que la guíen resulta ser víctima fácil de la turba delictual.

“Equiparar” : el término alborotó mis dudas: ¿mandobles contra fuerza humana ? , ¿armas disuasivas contra piedras ?

Criticada en sucesos que se han dado en algunas ocasiones, de Carabineros y transeúntes belicosos, las reyertas de “piedras contra piedras”, tienen mejor imagen de una equiparación legítima …

O la es una pelea con partículas de arena; medio usado para una disputa en la Playa de Reñaca, donde los Carabineros malograron la riña, que les resultó “equiparada”. Probablemente, por la ausencia en la escena, de “guanacos” con agua ilegítima, o “zorrillos” con disuasivos perniciosos y substancias innobles. No hubo uso de otros elementos convincentes por las huestes uniformadas; sólo la opción de retirarse del lugar.

“ Equiparados” , significa: preparados por y para la violencia….

La violencia que se denuncia con vivo encarecimiento, para justificarla … Violencia de cualesquier laya; con cualquier estrategia; y posible de realizar con todo instrumento, ingenio humano o vehículos …

Violencia desde la tribuna religiosa y política …

Y, la hay también, la violencia del silencio; aquella que soslaya la opinión honesta, o simplemente calla ante un gesto abyecto.

El terrible flagelo que significó la Dictadura, a poco menos de medio siglo de su estallido, marca el instante en que el Cuerpo de Carabineros pasó, vía Ministerio de Defensa, a borrar la imagen romántica del Hombre y su Montura, y empequeñeció el sacrificio de ambos cuando, sin armaduras de ninguna laya, se daban al servicio de la gente en situación de vulnerabilidad por la artera acción de malandrines, inclemencias del tiempo o asonadas violentas del medioambiente…

Si bien el ejercicio – todavía trunco – de la democracia, ha vuelto a poner al Cuerpo de Carabineros en la tutela de la civilidad, vía el Ministerio del Interior, las ataduras, experiencias y estrategias castrenses parecen mantener vigencia, para el actual trato a las muchedumbres. Estas, exigen humanidad, amén de no olvidar el amparo que la cubre: Seguridad Pública y respeto por los Derechos Humanos.

“ Equiparar” es “ Hacer que sean equivalentes o iguales dos o más personas o dos o más cosas, o considerar que lo son ” . Y, también, “abuso”

Cuando “equiparar” significa “abuso” , connota de otra manera … Entonces, “equiparar” tiene sonido y actitud diferente: no iguala… y sin igualar, se abusa…

El abuso tiene como Padre la soberbia, y cuando ésta resulta ser la muletilla existencial del Jefe , no hay salud para resistir tanta prepotencia.  Resulta un difícil intríngulis por resolver en la convivencia política y ciudadana.

Cuando el problema a solucionar exige comenzar por acrisolar a quién Gobierna, cuesta adoptar el recurso como prioridad fundamental; máxime si éste resulta ser un animal difícil de ablandar con el primer hervor …

Más de trescientos ataques a recintos de Carabineros se han registrado hasta el ahora del estallido social (18 de octubre 2019 al 18 de enero de 2020 ). También, hay eventos que involucran a Cuarteles del Ejército.

Las acciones son escaramuzas de diversas condiciones, tamaño y resultados. Los medios: piedras, adoquines, cóctel mólotov, juegos artificiales, gases lacrimógenos, balines, perdigones; caballos con armaduras y otros a cuero pelado …

Varias comunas son las involucradas en las tropelías; algunas aparecen prestando pobladores y estudiantes belicosos para actuar en otros territorios fuera de sus lugares de habitación habitual.

¿ Juego de fuerzas? o ¿ actividad concertada para mantener la efervescencia? ¿ Torpe entretención que oculta aviesas intenciones ?

Una Autoridad, en pleno desarrollo de una manifestación, declaró: “ evaluamos la idea de abandonar a la turba el recinto policial ” …

¿ Ese es el despropósito para calmar el alboroto?

Aceptar tal idea daría razón al graffitis aquel que se borró a trueque de injurias … Ese descriterio enorme identificaría a autoridades sin Estatura de Mando…

Y que la turba, sin orientación alguna, tuviese éxito en sus acciones, sería signo inequívoco de desbocados logros de la delincuencia, por incapacidad cierta de quienes deben reprimirla en afán prioritario, por exigencias del Derecho y en cumplimiento de su objetivo primordial.

Al nivel que han llegado las circunstancias beligerantes, quizás hablar de tregua, sea el lenguaje apropiado. Se necesita aquietar a los contendientes todavía enfervorizados con los aconteceres para sosegar los ánimos, traer descanso a los esfuerzos iracundos, y hacer brotar reflexiones prudentes y sensatas en un discurso común de suspensión de las hostilidades.

Y de esta manera, los desconfiados parroquianos, que hoy escatiman confianzas a las Instituciones Públicas, lograrán modificar las variables encuestadas. Los dígitos más generosos de la movilización ciudadana, estarán disponibles para las propuestas honestas, sin letra chica, ni malabarismos idiomáticos o fórmulas sesgadas para continuar con las prácticas abusivas, rechazadas pacíficamente por la Gran Marcha de Chile de Octubre de 2019 …

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