«EL GRAN MANTEL» poema de PABLO NERUDA

Texto: LEOPOLDO MARTIN RAMOS

“Hambre”. Neruda hizo versos para describirla …

La Prensa internacional informó: “ El Director del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas advirtió que mientras el mundo se enfrenta a la pandemia del coronavirus, también está «al borde de una pandemia alimentaria» que podría desencadenar «múltiples hambrunas de proporciones bíblicas».

El Ministro de Desarrollo Social y Familia, de Chile, sostiene: “los canastos familiares se entregarán al 70% del 40% de la población más vulnerable. “Siempre hablamos de que esto iba dirigido al 70% del 40% más pobre. Dos millones de caja y casi dos millones 900 mil hogares, son, más o menos, el 70% (del 40 %) de los hogares más vulnerables de Chile”.

Recién comienza la distribución de las “canastas familiares”, y junto con ella la polvareda de críticas por una medida social que está llamada a convertirse en una experiencia tremenda por su complejidad, una logística endemoniada, costos importantes y la incertidumbre sobre los logros del objetivo fundamental: ser un paliativo importante para resolver el hambre de miríadas de pobladores en precaria situación de vida, enfrentando la cuarentena determinada por la Autoridad Sanitaria.

Neruda, sin noción alguna de las circunstancias actuales, empero visionario de las penurias de la gente pobre, describió en versos lo que es “ tener hambre ”:

“ Comer solos es muy amargo
pero no comer es profundo,
es hueco, es verde, tiene espinas
como una cadena de anzuelos
que cae desde el corazón
y que te clava por adentro.

Tener hambre es como tenazas,
es como muerden los cangrejos,
quema, quema y no tiene fuego:
el hambre es un incendio frío.”

Cuarentena (medida sanitaria), pérdida de fuentes laborales ( consecuencia social de la Pandemia ), ausencia de recursos monetarios (situación económica)… hay otras condiciones que están conformando un círculo vicioso convertido en una espiral necesaria de solventar …

 

Hoy, ya hay hambre; que “es como muerden los cangrejos”…

 

El Gobierno encontró la solución en el reparto de dos millones, quinientas mil canastas familiares.

 

Sensatos y agoreros vaticinaron que es una medida desfavorable; los unos, postulan las dificultades logísticas y de distribución; los otros describen justificadas alteraciones del orden público, al requerir largo tiempo para una tarea que tiene una diligencia prioritaria: el alimento ya está ausente hace días…

 

El Ministro aseguró que   “ la prioridad del reparto de las cajas son los territorios y se reparten de acuerdo a barrio. La forma de reparto no tiene que ver con el registro social de hogares. La idea es cubrir el 70 por ciento de las comunas que están en cuarentena con el reparto de alimentos ”.

 

Vienen a cuento, de nuevo, los versos del Poeta Grande … que tienen el sonido de llamados de urgencia, clarinada de derechos, estridencia de exigencias, y manifestación vocinglera:

 

“ Sentémonos pronto a comer
con todos los que no han comido,
pongamos los largos manteles,
la sal en los lagos del mundo,
panaderías planetarias,
mesas con fresas en la nieve,
y un plato como la luna
en donde todos almorcemos.”

 

Hay en esta experiencia social la presencia humana solidaria, que se manifiesta en el mejor cometido. Los voluntarios que favorecen las distintas etapas de la campaña: hacer las canastas – cajas de cartón con treinta productos de alimentos y artículos de aseo – , acopio en Centros que aseguran su custodia hasta el instante del reparto, y la distribución del obsequio casa a casa …

Los elementos de la polémica, abierta con la primera entrega hecha a título de marcha blanca para observar comportamientos y tiempos involucrados en el proceso, son postulaciones de formas distintas para resolver el gran problema… las “ollas comunes” y los “comedores populares” como alternativas de soluciones más inmediatas, amen de cambiar ahora las cajas de alimentos, por ochavos en la Cuenta RUT …

Estas ya funcionan en diversas Comunas del país y se logran donaciones importantes ( pescadores de Lebu, donando tonelada de reinetas para ollas de las Comunas de El Bosque y La Pintana; campesinos mapuches haciendo lo propio desde sus cultivos de hortalizas a las ollas de Temuco )… se dicen que las ollas comunes fueron soluciones en Dictadura; empero, existen otras coyunturas que las alientan: “ La diferencia con lo ocurrido durante la dictadura, es que éstas no eran sólo transitorias ni instrumentos de denuncia sino que fueron «respuestas más estables y permanentes de los sectores populares para sobrevivir». ( Memoria Chilena / Clarisa Hardy, Hambre + dignidad = ollas comunes, p. 22).

La crítica más dura: “ Parlamentarios de las comisiones de Salud de todos los partidos de oposición suscribieron una declaración donde hacen un «urgente» llamado al Gobierno a cambiar estrategia en la lucha contra el coronavirus, porque «no queda margen de error». (24 de Mayo de 2020, Emol)

Esta “noticia en desarrollo” anticipa situaciones y hechos que habremos de comentar en la medida de su trascendencia… por ahora, vuelvo a los últimos versos de Neruda, para su Poema “El gran mantel” :

“ Por ahora no pido más
que la justicia del almuerzo.”

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