FRAY RAMÓN ANGEL JARA, UN PRODUCTOR CULTURAL

Texto: ALICIA ROMERO

FRAY RAMÓN ANGEL JARA, UN PRODUCTOR CULTURAL

Baldomero del Carmen Jara Hernández (Fray Ramón Angel ), (Chanco 1928 – Concepción 2011), sacerdote franciscano, superior mayor de su Orden, doctor en Derecho Canónico, historiador, latinista, músico y escritor. Llegó al Convento San Francisco de Chillán, a los catorce años de edad en 1942. Ingresó al Colegio San Buenaventura de Chillán y luego en Santiago, se graduó con estudios de Teología y Filosofía, ordenándose de sacerdote en 1954. Posteriormente, continuó estudios de lenguas clásicas y Derecho Canónico en Roma, Italia, obteniendo el grado de doctor (1963). Desde la Diócesis de Ñuble, se desempeñó como Juez del Tribunal Eclesiástico, entre otras responsabilidades.

En Chile, el Padre Jara, sirvió en las Parroquias franciscanas de Chillán, Rancagua y Concepción. Fue en la Parroquia de Chillán, donde le conocí, a inicios de los años setenta. Su oficina era la primera al inicio del pasillo conventual del primer piso, hasta donde llegábamos los jóvenes de grupos vinculados a la Parroquia. Desde allí, el grababa, su programa dominical que tenía en la Radio El Sembrador, cuya cortina musical eran Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Le colaborábamos en su programa, a través de él conocimos, la Biblioteca franciscana; lo que era un “libro incunable”, un “daguerrotipo”; sobre la labor de la Orden en el sur de Chile: la importancia que tenía ésta desde 1585 en la Historia de Chile y mucho más. Fui testigo embelesada, de la formación del Museo Franciscano en la Parroquia, el primer museo que yo conocí. Me enorgullecía conocerle y percibir su erudición dentro de la comunidad franciscana. También fui, cuando en 1976 se le entregó el Premio Municipal de Extensión Cultural; de que por años fuera el director del Colegio San Buenaventura y que fuera formador de músicos, a través de un conjunto musical que creó, denominado “Flautas Dulces”. Con ellos recorrió Ñuble y el país, prodigando belleza a sus audiencias.

Mientras vivió en Chillán, perteneció al Grupo Literario de Ñuble, a la Sociedad Musical Santa Cecilia y a la SECH (Sociedad de Escritores, Ñuble). Su obra escrita, que nos legó, alcanza la veintena de títulos: De custodis officio in Ordine Fatrum Minorum usque ad annum 1517 (1963), Hermano Viento (1978), Compartir (1979), Silla del Sol (1980). Música y verso para Francisco (1981). Chanco, un canto a mi tierra (1981), Cantata a Chillán (1985), Solidaridad (1987), Quince años de Flautas Dulces (1991), Algo sobre las Catedrales de Concepción (1995), Poemas para Francisco (1996), Paz y Bien (1997), Poemas para María (1997), Poemas para la Ecología (1998), Padre Francisco Antonio (1999), Poemas para Concepción (1999), Memoria de Chillán, Crónicas testimoniales (2000), Versos para Rancagua (2003), Cincuenta años sacerdote (2004), Diez años con radio María Inmaculada (2006), Cuando yo era un niño (2008) y Últimos versos (2009).

Por todo lo expuesto, considero que Fr. Ramón Angel Jara, contribuyó en forma importante, a la formación y extensión cultural de Ñuble, a través de su obra literaria, de la docencia educacional, de la extensión radial, aquilatando músicos y de la puesta en valor del Museo Franciscano. Por tanto quiero relevar su nombre en la historia cultural de Ñuble. A nueve años de su partida, vaya este pequeño homenaje, pues conservo su recuerdo, a través de los aprendizajes históricos, de un libro dedicado sentidamente a mi madre y de sus obras literarias.

 

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *