LOS RELOJES DETUVIERON SU ANDAR…

Texto: Leopoldo Martin Ramos

 

Marta Gajardo Velázquez

LOS RELOJES DETUVIERON SU ANDAR…

 

Hace un tiempo, escribí unas frases para hablar de recuerdos nobles… hoy, enmudecido y con una pena enorme, sólo atino a reconocer que el tiempo hizo una pausa, para dar lugar a remembranzas nobles que comenzarán a trenzar lazos fuertes con quién transita en praderas que nos son desconocidas…

… repetir esas frases, asumen mi mejor homenaje para despedirla… hasta pronto…

 

 

 

 

“ NOSTALGIA DE LOS AÑOS …

Sus amigos la destacaron con ocasión de un cumpleaños más, publicando fotos de Marta en una red virtual; al verlas irrumpió en mis sentimientos el recuerdo del poema de Neruda “La Mamadre”… por sobre otra consideración… luego vinieron las remembranzas de lejanas situaciones, y la presencia más inmediata en circunstancias de aflicción … aquellas de mis años de niño, y ahora en el velatorio de un amigo de ambos … ambas vivencias en Chillán, el terruño donde me malcrié … ( una manera amable de referirme al sitio de adopción porque mi nacimiento fue más al sur … en la actual Araucanía, aporreada y doliente )…

 

Neruda dice: “mi boca tiembla para definirte, / porque apenas / abrí el entendimiento / ví la bondad vestida de pobre trapo oscuro, / la santidad más útil: / la del agua y la harina,”

 

( Usufructo de sus ideas… ) en verdad, me cuesta balbucear una definición a setenta y más años de una relación que se inició –literalmente- con “la santidad más útil” … siento el olor y la gratificación del cuerpo por el pan amasado con fervor maternal y una bondad exultante de Mamá Goya…, eran los instantes nobles de una adolescente hermosa y un mozalbete torpe, requerido por una orfandad prematura e inclemente…

 

El encuentro más reciente –las distancias geográficas se interponen con frecuencia para evitar hacerlos más seguido- : fue la visita al que otrora fuera el hogar de Sonia, esposa del periodista Ciro Vargas Mellado, donde por algunas horas él recibió el recuerdo de su cofradía de amigos, antes de sepultarlo. Y, entonces, se desgranan los recuerdos de años de actividad cultural y artística, que habré de traer a cuento en más de una reflexión futura …

 

Anticipé el título de esta reflexión: “nostalgia de los años” … la imagen de Marta Gajardo Velásquez, respaldada por relojes y salpicada de artesanías, bordó en mi imaginación la más exacta manifestación vigente: el tiempo prolongado de un quehacer diverso y abundante: madre, afanes diversos en la radiotelefonía y el teatro, custodia del legado de sus hermanos –cultores ellos de la dramaturgia y la sensibilidad religiosa- y, sin duda por sobre todo ello, de una ternura y presencia solidaria extraordinarias…

 

En el mes de noviembre de 2014, edité un collage de fotos, del cual rescato ahora un trozo del video, con la información que se incorporó al documento:

 

“ Hermoso testimonio fotográfico de Marta Gajardo Velásquez y sus amigos, en un encuentro que entendemos cariñoso, pleno de nostalgias y recuerdos … lo hemos rescatado de la página Facebook de ENRIQUE GAJARDO VELÁSQUEZ, en la cual, también, se registra el recuerdo permanente para el MAESTRO. Hacemos el boceto de un documento como la excusa amable para saludarles … y de fondo la canción que más de una vez, voces amigas le cantaron a Martita en encuentros de otrora que se rememoran con emoción … ( cantan: Estela Raval y el trío Los Panchos).”

 

Es esta una manera simple de abrazarla a la distancia, en un día especial de su vida …

 

 

Leopoldo Martin Ramos

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