Radio Arcoiris

CELEBRAMOS 140 AÑOS DE VIDA por ERIC MARTIN GONZÁLEZ

CELEBRAMOS 140 AÑOS DE VIDA

ERIC MARTIN GONZÁLEZ

Hoy estamos de fiesta, hoy celebramos 140 años de vida, en una locación que ya empieza a ser nuestra. En esta arquitectura moderna, que aparenta obra gruesa, adornada para la ocasión, paulatinamente se va transformando en lo que será el Edificio de los Ferrocarriles del Estado. Un regalo generoso que nos da el país, signo de la confianza en el prestigio, tradición y compromiso de la empresa con la nación.

Primero que todo quiero saludarles y reconocerles como la representación de la dedicación, esfuerzo y entrega que caracteriza el espíritu de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado. Ningún plan estratégico, desarrollo y ejecución de proyectos; ni la entrega de los servicios de transporte que proporciona esta empresa se puede dar sin la participación y compromiso de todos y todas ustedes y de los cientos de colegas que en este preciso momento siguen desarrollando los turnos de trabajo que garantizan a nuestros pasajeros un viaje seguro, regular y de calidad.

Con el apoyo y mirada amable de cientos de trabajadores, que desde la región de Valparaíso hasta Pitrufquén y en un futuro cercano más al sur, llegando a la región de Los Lagos, se ponen a disposición de miles de viajeros, para que el tránsito de esas personas, desde y hacia lugares próximo o lejanos, ocurra sin contratiempos, que incluso aparenta ser tan fácil de llevar a cabo, pero que sin embargo esconde, a los ojos no entrenados o ignorantes, el enorme y coordinado trabajo que esta noble labor significa.

Hace uno minutos atrás hemos presenciado el reconocimiento a un importante conjunto de compañeros por sus años de servicio, o por logros destacados, de los cuales nos sentimos orgullosos, y esto no es baladí, estos reconocimientos no solo nos hablan de la permanencia ininterrumpida en el desarrollo de sus especialidades y oficios en la compañía, sino de la propia edad que ya ostenta la empresa de los Ferrocarriles del Estado.

Un 4 de enero de 1884, bajo la presidencia del país de Don Domingo Santa María se firma el decreto que da vida a nuestra empresa como expresión visionaria del valor estratégico de este modo de transporte y con ello del valor para la nación toda de lo que finalmente fue y es esta empresa del Estado.

La historia es larga y en este momento de celebración solo quisiera compartir con ustedes algunos hechos que me parecen de la mayor significación y que pueden dar cuenta de la ineludible ligazón entre el desarrollo de la república y de la empresa de los Ferrocarriles del Estado.

La construcción del viaducto del Malleco, de 347 metros de largo y 100 metros de alto, que equivalente a un edificio de 35 pisos actualmente, inicio sus obras en 1887, solo 3 años después de la creación de la empresa y el 26 de octubre de 1890 el Presidente José Manuel Balmaceda inauguraba esta magnífica obra que aún se levanta imponente sobre el territorio verde del sur de Chile.

Quiero invitarles a pensar en las enormes dificultades que tuvieron que enfrentar cientos de trabajadores, técnicos, ingenieros, administrativos, entre otros muchos para levantar esta obra, pero que era estratégica para el crecimiento físico, social y económico del país. Generando una conectividad que expande a nuestra nación y sus recursos, y además permite, como aparente paradoja, acercar en forma más expedita y regular las personas que habitan esos territorios.

Por cierto, este simple ejemplo, es solo una pequeña muestra del hormigueo incesante que empieza a gestarse a lo largo de todo el país a través de la construcción de vías troncales y ramales que van dando conectividad y desarrollo a la nación, transformando el territorio, a su gente y sus posibilidades, simbolizando a través de sus locomotoras el progreso de un país joven y pujante.

Ya podemos ir vislumbrando el tesón, temple y orgullo del ser ferroviarios de esta empresa del Estado.

Otro elemento aglutinante y propio del significado y raigambre nacional que tiene la empresa de los Ferrocarriles del Estado está asociado al desarrollo del movimiento sindical del país.

A comienzos del siglo pasado, la legislación y condiciones de protección de los trabajadores era escasa o nula, generándose grandes asimetrías y abusos, lo que fue dando pie a la organización de los trabajadores a través de entidades de socorro mutuo u organizaciones de protección y solidaridad entre los trabajadores. Fue así como en 1909 se crea de hecho la Federación Obrera de Chile (FOCH) constituida principalmente por empleados ferroviarios, posteriormente empezaron a asociarse obreros del salitre.

En sus estatutos se indicaba:

 Art. 2 tienen derecho a ingresar a ella los operarios, jefes de Talleres, Mayordomos y demás personas de las maestranzas de los Ferrocarriles del Estado.

Art. 3 podrán federarse los demás obreros y artesanos de las diversas artes mecánicas dependientes del Estado o de establecimientos particulares o que ejerzan libre o independientemente su oficio.

Art. 3 letra b; tratar de intervenir amistosamente en los desacuerdos que se produzcan entre obreros y patrones, siempre que la causa sea justificada.

En 1934, la violenta represión a una huelga ferroviaria de carácter nacional, tuvo como reacción la unidad de las distintas organizaciones que agrupaban a los trabajadores, generándose en 1936 la Confederación de Trabajadores de Chile, que será la cimiente para que, en 1953, a través del liderazgo del don Clotario Blest se cree la Central Unitaria de Trabajadores – CUT.

Hoy las dinámicas son distintas, pero el compromiso de esta administración con los trabajadores y trabajadoras, que reconoce el enorme aporte que hacen a la empresa de todos, a lo largo de todo el país, nos permite persistir en la formación de dirigentes sindicales a través de cursos especializados que permita a distintos colegas tener las competencias técnicas para que desarrollen de mejor forma su labor.

Entre los años 1933 y 1973 se publicó la revista En Viaje que fue el medio de difusión de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado, de los viajes y el turismo.

Sus páginas daban a conocer el país, proporcionando noticias de servicios ferroviarios, junto a información de actualidad y útil al turista.[1] Su primer número vio la luz en noviembre de 1933. A través de sus páginas daba a conocer el país a chilenos y extranjeros, proporcionando, además, los itinerarios de trenes, horarios, tarifas, entre otros datos imprescindibles para los viajeros.

Esta revista fue un aporte no tan solo en términos de promoción turística, que promocionaba lugares de atractivos naturales en el norte y sur del país, que la red de ferrocarriles alcanzaba, también lo hacía con locaciones que eran parte del desarrollo económico y social de la Empresa como lo fueron, por ejemplo, el gran hotel Pucón y el hotel de Puerto Varas, ambos construidos en la década de 1930 y de propiedad de la empresa.

Esta revista fue, en sí misma, la expresión de proyectos innovadores de promoción y gráfica de gran calidad, donde quedaron plasmados artículos, cuentos y poemas de insignes representantes de la cultura nacional como son

Luis Durand; Oreste Plath; Antonio Acevedo Hernández; Miguel Arteche; Poli Delano; Enrique Linh; Gonzalo Millán, Jorge Teillier, entre otros.

Hasta la década de los años 70 del siglo pasado, la empresa de los Ferrocarriles del Estado tuvo un protagonismo singular en el desarrollo del país y después, por condiciones del entorno y del mismo desarrollo de la compañía, y de modos que aparecían más competitivos en precio y satisfactores en servicios, la empresa fue perdiendo este protagonismo y dejándola caer en un letargo, del cual empieza a despertar con el retorno a la Democracia.

Es en este período de la nación, en la década de los 90, en se empieza a estructurar lo que es la actual empresa de los Ferrocarriles del Estado.

Durante décadas se privó al ferrocarril de cumplir ese rol estratégico de constructor del Estado, de conector y de impulso para el desarrollo de un país largo, caudaloso y montañoso como el nuestro. Pero estamos de vuelta y lo hacemos con foco en las personas, para escribir responsablemente y desde un profundo rol social, la historia que contará el futuro.

Reconstruimos vías, incorporamos nuevos trenes, sumamos nuevos proyectos y así crece nuestra comunidad ferroviaria. Así seguimos haciendo historia, aportando al progreso y a la modernidad de nuestro país.

Nuestro compromiso en adelante es, paso a paso, y con mucha responsabilidad, inspirados en nuestro glorioso pasado, seguir aportando al desarrollo de cada habitante de nuestro país. Para eso contamos con una cartera de proyectos histórica en alcance y montos de inversión, que reducirá tiempos de traslado, aumentará la seguridad de las vías, mejorará la comodidad de los viajes y conectará nuevos territorios.

Pero lo haremos con las personas. A cada lugar que llegamos y llegaremos, queremos que sea involucrándonos con las comunidades, trabajando en conjunto para minimizar los impactos y maximizar los beneficios de la llegada del tren. Recuperar nuestro patrimonio ferroviario, mejorar los entornos, ser un buen vecino para todas las personas con quien interactuamos a diario.

En nuestro país que aparece fragmentado e intolerante, con fenómenos sociales complejos y nuevos, donde se trata de imponer el individualismo, la desconfianza y el miedo; se levantan las figuras de hombres y mujeres, que en forma solidaria, tolerante y con alto espíritu de servicio público, como lo hicieron sus antecesores, trabajaremos para no dejar a nadie debajo del tren y reposicionar a la empresa de los Ferrocarriles del Estado en el lugar de vanguardia y progreso que siempre ha debido estar.

Muchas gracias y larga vida a EFE.

[1] https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-791.html

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