Escribo esta Nota de Mi CUARENTENA, a pocas horas que termine el día dieciocho del confinamiento comunal. Ya es de noche, más de las nueve, hora de inicio del Toque de Queda; medida restrictiva del libre desplazamiento aplicada por decisión del Gobierno. La facultad que le asiste al Presidente de la República, le permite extender esta medida hasta fines de junio, si él lo considera necesario. Mal augurio que me atosiga, por desesperanza en ciernes.
Había seleccionado algunas noticias de situaciones de la contingencia, para enhebrar mis cavilaciones de la jornada. Las deseché para dar lugar a un aniversario notable:
El Principito está de cumpleaños.
EL 6 de Abril de 1943 nació “ El Principito ”; hoy ( en un mismo día de Abril del 2021), con setenta y ocho años a cuestas, continúa siendo el niño extraordinario que concibió Antoine Saint-Exupéry, quién murió un año después de editar el Libro, sin conocer el éxito de su mágica obra literaria, a los cuarenta y cuatro años de edad.
De las muchas frases que contiene el relato, seleccioné la que transcribo, para iniciar mi reflexión antes que termine el día, a guisa de diálogo ditirámbico:
“ Nada en el universo sigue siendo igual si en alguna parte, no se sabe dónde, un cordero que no conocemos ha comido, o no, a una rosa ”.
Ocurren aconteceres, de los cuales no tenemos ningún control, empero ellos hacen que todo cambie a nuestro alrededor … tal es así, como lo prueban las noticias o circunstancias notable que desprecié.
En cada instante, un torbellino de situaciones hace cambiar el universo, y en él nuestro pequeño mundo interior y el que nos rodea, por mucho que la ausencia de contactos humanos o la estrecha estructura que nos ampara, se convierta en amable estancia.
El Principito irrumpe de nuevo en mis lucubraciones:
Final del formul“No se debe nunca escuchar a las flores. Sólo se les debe contemplar y oler. La mía perfumaba mi planeta, pero yo no era capaz de alegrarme de ello.”
Tres volcanes apagados y una rosa… el territorio hermoso del Asteroide, Patria, Estado y Continente del formidable Niño que hoy está de cumpleaños…
“ Se preguntarán ¿ Por qué construir una idea sobre la base de una historia imaginaria ? … es que el asteroide B612 no es una ficción; existe, y aún deambula por los espacios del universo en su periplo interminable… la numeración asignada a los asteroides reconocidos es más de cincuenta mil, y para algunos, su identificación numérica agrega nombres de sus descubridores y astronautas muertos en acciones extraterrestres… Se nombran siguiendo un patrón o en recuerdo de un acontecimiento, como lo fueron los accidentes del Challenger y el Columbia.”
El párrafo anterior es un texto que escribí para un libro en construcción… corresponde a una historia que nombré “ Mi asteroide privado ”. Son varias cuartillas, que tienen la siguiente explicación:
¿ Por qué yo no podría tener un asteroide particular, mío propio, cómo lo tiene El Principito? ¿ Qué tiene él, que yo no tenga ? Si es cuestión de desearlo, la posibilidad de obtenerlo es una certeza, más que una probabilidad…
El Principito tercia de nuevo:
“ ¡ La Tierra no es un planeta cualquiera ! Se cuentan en él ciento once reyes (sin olvidar, naturalmente, los reyes negros), siete mil geógrafos, novecientos mil hombres de negocios, siete millones y medio de borrachos, trescientos once millones de vanidosos, es decir, alrededor de dos mil millones de personas mayores.”
Que manera de describir la Tierra, como planeta, cargada por miríadas, de miríadas de cosas por descubrir … ¡ que afortunados que somos ! …
¿ Han ensayado la aventura inmensa de comenzar a descubrir los mundos diferentes que te rodean en la tremenda inmensidad de tu aposento de tres por cuatro metros de extensión que te cobija ?
El Principito, otra vez:
“Es una locura odiar a todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños sólo porque uno de ellos no se cumplió.”
La recomendación calza para alguna circunstancia en la cual juzgamos a quién nos hizo daño… es la incitación a conocer a esa persona, en sus maneras que nos complemente más que nos hiera…
¡ Oh, sueños míos inconclusos !, ¿ cómo renunciar a su materialización ? … mi cuarentena me ofrece los tiempos necesarios para urdir nuevas lienzas con las cuales armar arpilleras nobles y sólidas.
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