Texto de LEOPOLDO MARTIN RAMOS
Hay más de una buena razón para escribir, describir y lucubrar sobre un libro de poemas y poetas, que tuve en suerte recibir como préstamo generoso para atender otro documento que preparo con mucho interés. El texto vino junto a un material valioso de una experiencia no repetida aún, y necesaria de remedar acaso con el mismo entusiasmo de sus involucrados de antaño, pero con los necesarios recursos financieros que la nueva aventura exige, y con el entusiasmo perenne de una editora comprometida con alma, corazón y maestría: ejemplares de “Huella y Presencia”.
¿Poesía? Poemas y Poetas … ¿más que eso?
“¿Qué es la poesía?, le pregunto a los pájaros /
y ellos sólo saben del silencio del humo que se confunde con las nubes,/
y de las gradas de los cielos que, acaso, son las pirámides mayas.
¿Qué es la poesía?, le pregunto a mi sombra fugitiva, / y Bécquer me responde que la poesía es el silencio.” (Chile, alero planetario / El aventurero de los milagros / Alberto Baeza Flores / Pag. 19)
En esto de guardar silencio, y sin hacerle caso a Baeza Flores “el familiar entrañable, el poeta entrañable, el amigo entrañable”, como lo describe Alfonso Larrahona Kästen, Director de la Revista Internacional “Correo de la Poesía”, en una suerte de prólogo del libro en cuestión, comienzo por describir el texto en su estructura primaria: Nombre: “Chile, alero planetario”, poemas y prosas, impreso en Chile. Año 1991. Autor: Alberto Baeza Flores.
Describo los créditos iniciales: “Esta publicación ha sido posible gracias al apoyo de la Facultad de Medicina y su Departamento de Publicaciones. El poeta entrega su más sentido reconocimiento por tener el privilegio de esta acogida a su expresión poética que ha contado con la asesoría de la lírica de “Lumbre de Aguas” y funcionaria de esta Facultad, poeta Amanda Fuller”.
Desbrozando las bondades, comienzan a aparecer las razones ( la excelente edición de muy mi amiga Amanda ) y también algunas interrogantes que pudieran quedar sin respuestas en este documento, pero convenientes de advertirlas … ¿ qué hace un libro de poemas, y un poeta no doctor en curaciones del cuerpo humano, en las ediciones de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile?
¿Quién es Alberto Baeza Flores? ( Con las referencias de don Eduardo Castillo Urizar “el poeta de “Flores Silvestres” en la Quinta de Avenida Ossa y Simón Bolívar en Santiago de Chile”. Pag.40) … Alberto ¿se auto describe?:
“Soy un viejo juglar desmemoriado que sólo tiene una paloma de papel / en sus manos vacías y pienso, ahora / que la paloma de papel es la joya de Dios y su misterio.
Soy un viejo juglar desmemoriado que antaño recorría la ciudad en tranvía / -de corazón de hierros viejos- / y que iban en busca de su quinta –Avenida Ossa y Simón Bolívar- / con un puñado de palabras absurdas machacadas con sueños / y luego, allá en su quinta, me sentaba debajo de las tejas de las lunas chilenas / a recordar que somos un país de catástrofes sísmicas y de las otras”.
Freno mis afanes de lucubrar sobre las “otras catástrofes” que derivan de la contingencia política y social, justo cuando en el sur el Volcán Villarrica vomita el fuego de los mil demonios, y vuelvo a los antecedentes de Baeza Flores:
Los encontré en la contratapa del libro, y son de lata información sobre su más del centenar de libros de autoría en diversos géneros literarios, con varios premios fuera de Chile –se declaró viajero insobornable-, su poesía traducida al francés, alemán, inglés, italiano, portugués, coreano. Vino al mundo real el 11 de enero de 1914, y su libro “Chile Alero Planetario”, se editó el año 1991, cuando frisaba los setenta y siete años.
Mi amiga me lo había advertido: “La Biografía de Don Alberto Baeza Flores (gran poeta chileno, miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua)) esta en la contratapa del libro y ya dejó este mundo como era su deseo mirando al mar Caribe hace unos 12 años”.
¡Qué de cosas se cuentan en su quehacer literario!; sin embargo, prefiero la definición de sus particulares decires: “soy un viejo juglar desmemoriado …”, aquel que en la quinta de Castillo Urizar recordaba la presencia dolida de “un país de catástrofes”… Y hay fabulosas razones para quedarme en estos linderos de los sentimientos … el poema que motivó estos hermosos versos tiene enredados en los recuerdos la presencia de dos personas de mis más caros afectos … (transcribo una referencia inscrita en Pag. 49)
“ Este poema fue estrenado en la SECH, en Santiago de Chile el 26 de setiembre de 1987, con una introducción de Amanda Fuller, Coordinadora de la Comisión Cultura y con la lectura de los textos por Alfonso Larrahona Kästen (Valparaiso) y Mario Mora (Chillán). Presidió el acto el escritor y narrador Guillermo Trejo”.
Mis sentimientos aletean jubilosos con las referencias a Mario y Amanda.
En “A manera de prólogo” Alfonso Larrahona describe de mejor manera que la nuestra, el libro: “Desde su “alero” madrileño, recuerda a Gabriela Mistral, a Pablo Neruda y a Vicente Huidobro, pero a su ruedo lírico acuden también otros nombres: Pablo de Rokha, Violeta Parra y tantos otros. Acuden a su fraterno predio porque él los sabe parte importante de su Patria, su alma y su voz”
Yo, agrego pleno de justificado orgullo: entre los que no nombró Larrahora, está Amanda Fuller, a quién calza en verdad suma aquello de ser “parte importante de su Patria, su alma y su voz” …
Alberto Baeza Flores, se apropia de textos –prosa, cartas, poemas- de escritores chilenos, y los usa como muletilla importante para sus propias disquisiciones y versos que nacen del relato de experiencias o de los sentires que éstos le prodigan para enhebrar sus creaciones líricas. “Chillán, desde España” son páginas llenas de hermosura, como estos versos que “aprovecha” … los de Amanda …, y los rubrica con su estancia en Chillán y la soledad deshaciéndose como la nieve cordillerana.
Alberto de apropió de: “ Abrías para mi libros secretos. / Podía ver contra la luz / las infinitas variaciones.” ( Amanda Fuller. En “Espacios del Alma”. En “Palabras de Greda”. Correo de Valparaíso. Chile. Otoño de 1998) para su poema “Podía ver contra la luz las infinitas variaciones”; igual que el verso de mi amiga, pero con su impronta de “amigo entrañable”, descifrando, o sobre ello, interpretando el sumo de los libros secretos que llenaron los intersticios del alma.
Porque mucho de ambos –poeta y musa- tiene ese trozo formidable del libro “Chile, alero planetario”, el cual comparto con entusiasmo …
“ PODIA VER CONTRA LA LUZ LAS INFINITAS VARIACIONES
I
Pasan demasiados trenes con horarios equivocados de infinitos. / Los continentes vuelan como pájaros. / Aquello que fue olvidado de nosotros / tal vez un día volverá a esta ciudad de calles ciegas / de pérdida de memoria.
Los guías sordos esperan / a la entrada de invisibles paraísos. / Cuando el amor se va siempre nos deja ciegos.
Acaso a nadie malogran las estrellas, / pero me has reconocido entre los días náufragos / porque nos hemos equivocado de siglo. Chillán está muy lejos.
II
Quedaban dos banquetas para náufragos de la Atlántida. / Nos sentamos. Buscaste en tu cartera una pequeña moneda de sol / de un planeta desaparecido, y me dijiste / que acababas de pedir una pequeña taza de café / para mí y para ti. No demasiado cargada de infinito.
III
Al final de las catedrales de las noches / siguiente espera bajo la lluvia en el declive del otoño./ En Chillán o Santiago la ausencia escribe números / que solamente las estrellas descifrarán mañana.
IV
La pena no son los espejos de los mares secretos de los años. / La pena es ese pájaro de plumaje oro y negro / que estuvo mirándonos ya sin reconocernos.
La pena es el destino que ya olvidó sus máscaras del tiempo / y el tiempo que extravió máscaras del espacio, / Pero estará la calle que olvidan esos álamos. / Y el Río Claro, a veces, también sale a buscarnos.
V
De greda se hace la ilusión de los sueños. / De greda son las civilizaciones milenarias. / Son de greda los pasos invisibles y el destino. / ¿ Por qué no ha de ser de greda, la poesía, Amanda ?
El espejo se unifica con la llama / en el misterio de un solo recuerdo, / en la soledad de una sola mirada.
“Un día fuimos pájaros o niños” – lo dices con la greda de tu canto / mientras tantos milenios doblan páginas.
VI
Cada viajero vuelve, como en Chillán, a encontrar los recuerdos perdidos. / Nos vamos quedando solos con lo eterno / mientras la nieve se deshace de cordillera en cordillera.
Chile es lo que dejó olvidado el amor de la última estrella / y lo que siempre recuerda la ola en el segundo amanecer. / El amor suele ser el último refugio de la magia.
Tal vez el amor sea un lento aprendizaje de soledad, / cuando dos que debieran haberse encontrado nunca se encuentran, / porque la vida es, finalmente, la greda de los sueños / y sólo valemos en nuestra transitoria existencia / lo que valen los sueños de la vida que olvidamos al pasar.
VI
Las tejas chillanejas se caen sobre espacios olvidados del alma / porque también retiene la distancia con el asa del cántaro roto / allá en Quinchamalí. Nadie se encuentra nunca / si no es en las ciudades que nunca han existido. / A veces cruza una golondrina escapada de un sueño / y la golondrina roza con un ala esa pirámide del tiempo, / porque Chillán es como un sueño intransitado / de un tiempo que olvidó sus fronteras. / Chile está al final de todos los principios / porque la tierra nunca termina de soñarnos. El hombre siempre e un extremo.
VII
Los años nunca se pierden: Mario Mora porque los recuperan los recuerdos / Omar Khayyan lo dijo: todos somos vasijas de barro. / Y agrego ahora: El Universo está formado porvasijas que giran / y que nosotros hemos llamado astros. / Tú hablabas, Mario, con el Padre Rogelio Salvo / que recogía los volantines tristes enredados en las estrellas, / y con Alfonso Mora “conocedor de todos los luceros”. / Los aromos de Chillán siempre esperan a peregrinos ilusionados,,/ y en Barda Sur, Dios siempre está esperando / a los que partirán, que es la manera de quedarse / cuando la soledad llueve sobre los años”.
Asumo que ella –una muchacha aún- y el octogenario sorbieron en larga plática las pequeñas tazas de café …” No demasiado cargada de infinito”, pero balbuciendo soledades y mascullando penas por las” otras catástrofes” de Chile -tan parecidas a otras tierras- interrumpidas por el aletear efímero de “una golondrina escapada de un sueño” ¿ o del cantarito de una guitarrera del Quinchamalí ilusionado ?
En los párrafos iniciales preguntamos ¿Qué es la poesía? sin haber traspasado el umbral de los secretos develados en el libro …al llegar a la página 154, irrumpen sin estridencia torpe, pero con fanfarrias jubilosas, las nociones y signos esclarecedores para quién –analfabeto en estas liturgias- solo tiene sesera para interpretar lo exultante …
“esta secta o clan secreto y misterioso, que es la poesía, que tiene siglos y seguirá por los milenios acompañando, aconsejando, consolando, esperanzando, dando testimonios del vivir y del morir de cada día y especialmente de una esperanza infinita, en la vida, en el ser humano…” (¿a qué seguir, si hay en estas frases de Alberto Baeza Flores el testimonio fundamental de una fabulosa capacidad de enhebrar sentimientos, en complicidad noble con las experiencias cotidianas del hacedor de versos ? )
Hay muchos decires de Alberto para Amanda Fuller, desparramados en las ciento ochenta y tantas páginas de materia dura, difícil de esparcir sin lesionar el continente… empero, los siguientes conforman una declaración de afectos, respeto por la excelencia de la poeta, y su aporte generoso para la materialización del mensaje de quién posee el don de la profecía .. “Soy un profeta de sueños sin reinos, de reinos que sólo están en el sueño de mi poesía” … sostiene, sin reparar que usurpa reinos ¿o sueños? de otras poesías …
“ … querida hermana Amanda Fuller: la chillaneja que nos dio sus palabras líricas de greda desde el “Correo de la Poesía de Valparaíso. De greda son nuestras quimeras estelares, nuestros sueños astrales, y también son de greda del alma de los cantaritos, los soles y las tierras que salen de las manos mágicas del oro negro de Quinchamalí ilusionado”.
“Palabras de Greda” es un conjunto de poemas inéditos que “Correo de la Poesía” publica con la complacencia de ser depositario de una poesía de alto vuelo, poseedora de una carga emocional remansada, de una sinceridad notable, de una sensualidad exquisita y de un lenguaje poético que trasunta un oficio constante de estudio y perfección” . Alfonso Larrahona Kasten. Director Revista Correo de la Poesía. Este comentario lo encontré en el libro “Troquel de Sombras”.




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